Se invertirán 48.000 euros en la adecuación de la zona para reducir la velocidad y evitar colisiones entre vehículos, algunos de los cuales terminaron empotrándose contra una vivienda.

Durante los últimos meses se han instalado balizas que ahora serán sustituidas por la rotonda al comprobarse que se ha eliminado la siniestralidad.

Dar solución a los problemas de siniestralidad que se registran en la calle Vizcaya, entre las avenidas Presidente Adolfo Suárez e Infanta Elena, es el objetivo de la iniciativa presentada esta mañana por los concejales de Seguridad Ciudadana y Urbanismo, Pablo Lizán y Fernando Portillo.

Para eliminar este “punto negro” en el que se han producido varios accidentes de circulación, en los que al menos en cuatro de ellos terminó uno de los vehículos implicados empotrándose contra una vivienda, se ha decidido construir una rotonda y adecuar la zona.

La rotonda actuará como reductor del tráfico con lo que lograremos el objetivo de eliminar o reducir al máximo la siniestralidad en la zona, una actuación que se realiza después de que “durante los últimos meses se han instalado balizamientos del tipo New Jersey que han dado buen resultado ya que no se ha registrado ningún accidente”.

Ahora el balizamiento se sustituirá por una rotonda ovalada y ajardinada que obligará a los conductores a hacer un pequeño giro en sus vehículos con lo que se apaciguará el tráfico, se van a destinar 48.000 euros del capítulo de Inversiones Financieramente Sostenibles (IFS), permitirá adecuar la zona pensando también en dotar de mayor seguridad a los peatones para cruzar de un lado a otro del bulevar central a través de esta nueva rotonda.

La previsión del edil de Urbanismo es que las obras comiencen en septiembre y que se ejecuten en el plazo de un mes aproximadamente.