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HOME TU CIUDAD TURISMO / TOURISM DÍA37 ANFITRIÓN JUNIO 2011
CALLE MAYOR

CALLE MAYOR

Precisamente hoy que me siento a escribir, se cumplen 24 años viviendo en esta estrecha y singular calle Mayor,  y una de las pocas que ha conservado su nombre desde antiguo. Éste es un espacio tranquilo, ya que no está permitida la circulación de vehículos, los vecinos/as nos conocemos, y hay un buen ambiente.

 

Pero además de todo lo anterior, que ya es mucha calidad de vida, esta calle es también muy literaria, ya que dos grandes escritores han tenido relación con ella: Enric Valor i Vives en su imaginación y Azorín en la realidad vivida.

 

Este estrecho espacio y sus antiguas casas forma parte de la infancia y de la vida del escritor Azorín, por donde correría y jugaría de niño, ya que la familia de su madre, María Luisa Ruíz Maestre tenía en la placita (antes conocida como la del Caragol), una gran casa de terratenientes que aún se conserva. Una placa en su fachada informa a los visitantes, que se encuentran ante la casa familiar del escritor.

 

La calle Mayor está dentro del mundo de la fantasía y la ficción que, tan magistralmente creó el escritor alicantino Enric Valor i Vives, ya que el protagonista de su Rondalla "El jugador de Petrer" Pere Mestre, que así se llama el astuto protagonista del cuento, "vivía en la calle Mayor, en una casa grande y noble como un convento".

 

La Rondalla cuenta la historia de Pere Mestre, un jugador empedernido de cartas, "que como suele pasarle a todos los jugadores que en el mundo hay, a la larga perdía hasta las orejas" y así sucedió. Pere Mestre en la ruina total, y casi muerto del hambre, invoca la presencia del demonio para venderle su alma a cambio de dinero para volver a jugar. "Capralenc el fí", el demonio que tiene sus dominios en las montañas de este valle, acude a su llamada. Los dos formalizan un contrato, por el que a cambio de una bolsa de monedas de oro y la promesa de que a partir ganaría siempre, este se comprometía a entregar su alma a "Capralenc el fí" en el plazo de diez años. Pero antes de firmar el documento, Pere Mestre le pone como una condición al demonio, para poder llevarse su alma. Como terrateniente y buen cultivador de garrofas, Pere Mestrer pone como condición "que no deben quedar garrofas en los garroferos". El demonio está de acuerdo, por supuesto desconoce los detalles del cultivo de garofas, no en vano es un demonio montañés y en las montañas no se cultivan garroferos. Firman los dos el contrato, con lo que Pere Mestre ha conseguido burlar al demonio, pues el árbol garrofero siempre tiene frutos, ya que cuando no los tiene verdes, los tiene maduros. Por lo que nunca "Capralenc el fí" podrá llevarse su alma, ya que este demonio montañés tiene fama de ser muy serio y cumplir con las condiciones de este contrato.

 

Desde este pequeño espacio os invito a la lectura de esta Rondalla, os sorprenderá la narrativa descriptiva de Petrer y sus montañas, y el sabio humor de Enric Valor os hará reir. Y también os invito a pasear por todo el barri antic de Petrer, porque vale la pena disfrutar de un espacio tan especial.